El sistema KP102 de K-array ha sido el elegido para sonorizar esta mítica sala londinense con 8 columnas de 1m por lado con un acabado customizado que se confunde con el color de la pared y lo hace prácticamente invisible. Tal longitud de Array permite que el sonido de primeras y últimas filas tenga prácticamente el mismo nivel SPL y las mismas características. Para las primeras filas se optó por un front fill  compuesto por ocho recintos acústicos KK102 de tan solo 5,85cm de ancho y 1m de largo que también quedan totalmente integrados en el escenario.

K-array siempre se ha caracterizado por ser capaz de diseñar y fabricar sistemas únicos que aportan muy altas prestaciones y calidad con un formato extremadamente compacto y funcional.