Artículo original de Steven A. Morrow

Publicado en CAS QUARTERLY fall 2023

Dado que los mezcladores de sonido en producción usamos nuestras herramientas de diferentes maneras, siempre he disfrutado oyendo o leyendo las experiencias de otros mezcladores. Los monitores intraauriculares inalámbricos han llegado a ser una parte vital de mi equipamiento, por lo que siempre tengo a mano tantos como me resulta posible. Los he usado como ayuda en muy diversas situaciones, como cue de diálogo fuera de cámara, permitiendo a los directores hacer apuntes a los actores y permitiendo a los supervisores de guion leer los textos fuera de cámara sin interferir en el diálogo y los ambientes.

Esta última aplicación es mi favorita. Le suelo entregar al supervisor de guion un micrófono que va directamente a los intraauriculares de los actores, lo cual les ayuda a estar siempre en escena, manteniendo un ritmo más natural para los diálogos, y preserva el sonido ambiente para que llegue en buenas condiciones a postproducción. Mantener limpio el sonido ambiente hace más fácil la edición de los diálogos.

Como muchos de vosotros, he usado durante años los in-ears lnvisity de Phonak, que ofrecen una fiabilidad más que contrastada. Cuando supe que no se iban a seguir fabricando, sentí la urgencia de conseguir tantos como me fuera posible; habían sido una gran herramienta para mi durante años. Me hice con 15 unidades, que fue suficiente para algún tiempo. Pero la tecnología siempre avanza, y llegó el momento de hacer un cambio.

Teniendo en cuenta mi carga de trabajo futura, me di cuenta de que conseguir repuestos de manera rápida o más unidades Invisity sería un problema. Al dejar Phonak de fabricar el modelo del cual yo tanto dependía, supe que era el momento de empezar a probar otros modelos. Como me fue tan bien con el modelo anterior, decidí probar el nuevo modelo de Phonak, llamado Roger. [Roger™ earpiece, presentado en 2016 y descontinuado en 2020.]

Fue desalentador. No tuve buenos resultados al principio. Apenas tenía 12 metros de alcance con la antena incluida, con lo que volví a mis sistemas antiguos por un tiempo. Mi equipo y yo hicimos unas pequeñas cajas, bolsas y otros accesorios para mantenerlos en el mejor estado posible entre uso y uso. Mi viejo y fiel arsenal de in-ears seguía funcionando. Entonces apareció una película en el horizonte que me exigía tener muchos más in-ears.

La película en cuestión era Babylon, un film inspirado en los años 20 y en el cine mudo, pero en este caso con banda sonora, dirigida por Damien Chazelle, con quien trabajé en La La Land. Damien dejó claro que en la película habría muchísima música, muchísimos bailarines bailando al son de la música y, más concretamente, algunos tendrían que bailar diferentes canciones dependiendo de la escena. Un ejemplo de esto es la primera escena de una fiesta, donde el personaje interpretado por Margot Robbie hace un baile salvaje; los bailarines tienen una canción en sus in-ears y ella una canción diferente en los suyos.

Muchas escenas tienen diálogos y música simultáneamente, lo que se traduce en la necesidad de usar varios in-ears. Conté y volví a contar y descubrí que necesitaba al menos 35 unidades. ¿Cómo iba a encontrar 20 unidades Invisity que estuvieran en buen estado? Resumiendo, no los encontré, con lo que tuve que buscar una alternativa…